AÑO I | Rondonópolis-MT, 22 de Diciembre y 02 hasta 05 de Enero de 2003 | Nr 03 |
Navidad, información y transformación
La información fué elegida, ya hace algún tiempo, como
remedio a los principales problemas que esclavizan el mundo, desde dolencias antiguas o nuevas,
el flagelo de la SIDA y el uso abusivo de drogas. Pero los factos parecen desmentir
la recepta: si un día hablar de sexo fué tabu, el tabu hoy és no hablar de sexo,
pero hablar de moral sexual: quien osar hacerlo será discriminado, excluído e
abominado. En la televisión en la escuela, en las músicas, libros y folletos, todos
hablan sobre sexo seguro, del tipo: asi pega, asi no pega. Sobre drogas, la televisión,
las conversaciones y las escuelas, todas hablan: dán los nombres, como son usadas, quales
los efectos y los peligros.
Si en el pasado tuvimos tiempos de oscuros, de escasa información, hoy dáse el contrário: la hiper-información; y, sin embargo, las estadisticas nos dán cuenta del crecimiento de jóvenes infectados por el HIV,(niñas de 13-20 años), sin embargo habitaren los centros urbanos con acceso a todo tipo de información disponible.
Hace pocos días
hán noticiado que el nieto de una de las más grandes autoridades del país en asunto de drogas, autor incluso de
numerosos libros sobre la cuestión, assassinó a la avuela y la empleada de la casa por estar bajo
el efecto de esas substáncias. La notícia dános cuenta aún de que
el mencionado jóven, académico de derecho, era quien mecanografiava los originales para
su avuelo.
La desinformación aún va a seguir sendo chivo expiatorio de eses problemas? No
seria ella tán solo una cortina de humo para no se hablar en hipocresía de una
sociedad que no quiere admitir la necesidad de Dios en los corazónes?
No seria hoy
el tabu pronunciar el nombre de Jesucristo?
La Iglesia proclama: información es mui importante,
pero esencial mismo es transformación!
Que sea
el nuestro mensage de Navidad el apelo del apóstolo Paulo.
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
Pr Afro